En el marco del XXIX Congreso Anual del Colegio Mexicano de Urología, el Dr. Antonio González Martín, Oncólogo Médico del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, anunció que la quimioterapia resulta benéfica para el tratamiento del cáncer de próstata, en especial el fármaco docetaxel, al contrario del pensamiento tradicional de que este tipo de terapia no era útil para esta enfermedad. Clásicamente se había considerado que la quimioterapia no tenía ningún papel en el tratamiento de los pacientes con cáncer de próstata. Ciertamente, una revisión de los investigadores Daniel P. Petrylak y Alan Yagoda a principios de los 90, mostraba que la tasa de respuesta a la quimioterapia en el cáncer de próstata hormono-resistente no superaba el 9%, y además no se causaba ningún impacto en la supervivencia. El interés en el desarrollo de la quimioterapia para cáncer de próstata se produjo a raíz de la publicación de dos estudios realizados a mediados de los 90 que comparaban la administración sola de un glucocorticoide (anti-inflamatorio) con la combinación del mismo con mitoxantrona. Este estudio, publicado por el Dr. Ian Tannock en 1996, demostró que la combinación de la quimioterapia con mitoxantrona y el corticoide aumentaba de forma significativa la tasa de alivio de síntomas con respecto al corticoide solo. Además, este estudio canadiense demostró que la quimioterapia con el corticoide (mitoxantrona-prednisona), mejoraba de forma significativa la calidad de vida de los pacientes. Otro estudio desarrollado por el Cancer and Leukemia Group B (CALGB), publicado en 1999, arrojaba conclusiones similares. Los resultados de estos estudios fueron suficientes para que la FDA aprobara dicha combinación como tratamiento del cáncer de próstata. No obstante, la ausencia de impacto en la supervivencia demostrada en ambos estudios hizo que en la práctica clínica de los centros de nuestro país siguiera sin considerarse la quimioterapia para el tratamiento de pacientes con cáncer de próstata avanzado. Desde mediados de los 90, y como fruto de una intensa investigación, se comprobó que los agentes contra estructuras o elementos propios de la célula tenían una potente acción in vitro contra la división celular en el cáncer de próstata andrógeno-independiente (cáncer de próstata independiente de testosterona). Dicha actividad se sumaba a la actividad antimicrotúbulo (actividad contra estructuras o elementos propios de la célula [microtúbulos]) del fármaco fosfato de estramustina. Entre los agentes identificados destacaron también los taxanos, principalmente docetaxel, por su mayor afinidad por ciertas sustancias celulares (tubulina). Los primeros estudios mostraron que la combinación de los fármacos docetaxel y estramustina producía una alta tasa de respuesta de antígeno prostático específico (APE) superior al 60%, y lo más importante, medianas de supervivencia próximas a los 20 meses, que se situaban muy por encima de lo habitualmente comunicado en pacientes hormono-resistentes. Estos prometedores resultados motivaron la activación de dos grandes estudios: TAX 327 y SWOG 9916, con el fin de explorar el posible impacto del docetaxel en la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata hormono-resistente. Ambos estudios fueron presentados en la 40ª Reunión de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), en 2004. El estudio SWOG 9916 demostró que el docetaxel, administrado cada 21 días en asociación con fosfato de estramustina, aumentó de forma significativa la supervivencia global frente a mitoxantrona-prednisona (mediana de supervivencia de 18 vs. 16 meses, y aumento de supervivencia del 20%), aunque tuvo mayor toxicidad que el estudio TAX 327. El estudio TAX 327 comparó al docetaxel en administración semanal o trisemanal, ambos asociados a corticoides, con el esquema de quimioterapia conocido (mitoxantrona-prednisona). El esquema de docetaxel cada 3 semanas, pero no el semanal, demostró un aumento significativo de la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata hormono-refractario (CPHR), resultando ser un esquema bien tolerado y manejable en la población estudiada. Las medianas de supervivencia tanto para docetaxel trisemanal como para quimioterapia y corticoide son perfectamente equiparables a las observadas en el estudio SWOG 9916. Ambos estudios demuestran definitivamente que el docetaxel es el primer fármaco de quimioterapia que consigue incrementar la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata hormono-resistente, y por tanto es uno de los que potencialmente puede cambiar la historia natural de la enfermedad. "A la luz de los estudios presentados, debemos considerar que el docetaxel es algo más que un nuevo agente en el tratamiento del cáncer de próstata. En primer lugar, el docetaxel se convierte en un paradigma de la aplicación en la clínica de evidencias procedentes de la investigación preclínica. En segundo lugar, tras el punto de inflexión iniciado por los estudios de la quimioterapia con el fármaco mitoxantrona, el docetaxel representa un auténtico salto cualitativo en el tratamiento de esta enfermedad, al ser el primer fármaco de quimioterapia que demuestra un aumento en la supervivencia del cáncer de próstata hormono-refractario. Este hecho convierte al docetaxel en el fármaco de referencia para combinar con los nuevos agentes contra nuevos objetivos terapéuticos, con el fin de mejorar no sólo el número de respuestas sino la calidad de éstas, aumentando por tanto la supervivencia libre de progresión y como consecuencia la supervivencia global. Además, abre un nuevo camino para la investigación clínica del papel de la quimioterapia en el tratamiento del cáncer de próstata hormono-dependiente (testosterona), tanto en estudios avanzados como localizados", concluyó el Dr. González. Sin duda, ha comenzado una nueva era en el tratamiento del cáncer de próstata en la que nuevos estudios nos permitirán definir mejor estos interrogantes clínicos en el futuro. A propósito de sanofi-aventis El Grupo sanofi-aventis es el tercer grupo farmacéutico mundial y el primero en Europa. Basado en una investigación internacional, su actividad se concentra en siete importantes áreas terapéuticas: cardiovascular, trombosis, oncología, diabetes, sistema nervioso central, medicina interna y vacunas. sanofi-aventis cotiza en las bolsas de París (EURONEXT: SAN) y Nueva York (NYSE: SNY). |