La hipercalcemia secundaria se caracteriza por elevación del calcio sèrico, anorexia, náuseas, vómitos, poliuria, debilidad muscular e hiperreflexia, estreñimiento, confusión, psicosis, temblor y letargo.
En ocasiones el electrocardiograma muestra un acortamiento del intervalo QT.
Cuando el calcio que se encuentra en la sangre se eleva por arriba de 12 mg/dl, el paciente puede morir por muerte súbita por arritmia o por asistolia. |